Misericordiosísimo con los Creyentes:

Doctor Leonardo Valdés Zurita,
Presidente del Consejo General del Instituto Federal Electoral:
Le agradecemos haberse comunicado a través de su secretaria el día de ayer y este documento es la respuesta a su telefonema. En primer lugar nos extraña que no hayan inmediatamente eliminado los escollos que les describimos en el documento anterior, es decir, la negativa reiterada y consecutiva a tomar la foto a mi esposa de parte del personal del módulo, a todos los niveles jerárquicos del personal, desde aquel que la atendía cuando entré a apoyarla, hasta el que se presentó como el superior jerárquico sin mostrar sus credenciales acreditándolo. No nos importa que esta última persona haya accedido casi al final a tramitar la credencial tomándole la foto con su velo, pues para llegar a ello le tuve que amenazar con todas las leyes que acudieron a mi memoria y con todos los organismos estatales que se me ocurrieron después de que él llamó a la policía mientras nos insultaba su guardia de corps con las frases que ya conoce: “identifíquese”, “usted parece extranjero”, “muéstrenos su identificación”, “váyanse a su país” (ésta fue en plural), “no vaya a traer una bomba”. Lo anterior es grave, como usted mismo concede. Provengo de padre extranjero nacionalizado mexicano, y por necesidad tuve que aprender a defenderme yo mismo de la xenofobia que mi color, estatura y características produce en mis compatriotas, por ello, cuando el funcionario comentado comenzó con sus frases intimidatorias, enojado, atónito y a consciencia, le ennumeré los derechos que estaba transgrediendo tanto de mi mujer como míos y le advertí que iba a proceder legalmente con los variados recursos disponibles para estos casos de discriminación, acoso, insulto y negación de derechos. Fue después de mi diatriba cuando empequeñecido y sin saber qué hacer le dí la salida: si no quiere que proceda, tome la foto y saque la credencial. Para este punto, ya se habían acumulado bastantes deméritos en contra de este hombre y de su equipo, y arrinconado por su ennumeración y por la advertencia clara que le hice, accedió. Para colmo, cuando ya estaban capturados todos los documentos, firmado el escáner, digitalizada la huella y tomada la foto, su subalterna anunció muy oronda que mi esposa no existía en el registro. Ya era mucho. Nos fuimos de allí y procedimos como hasta ahora ha observado. Le recuerdo que si pudieron capturar digitalmente la copia de la credencial anterior de elector que reponíamos, significa por necesidad que tal credencial existía junto con el registro de la misma. Ignoramos si la causa de la ausencia del registro es culpa de la empleada, o es parte de un registro truncado de por sí, aunque en ambos casos se trata de una carencia que como ambos conocemos, tiene el nombre de “rasurado de padrón”. Que lo hayan hecho en vivo y en directo, o que ya haya estado así el registro no mengua su gravedad. Hasta aquí he mencionado varios puntos que no han sido atendidos en forma. Los comento uno por uno: nadie ha pedido disculpas por los agravios, nadie ha sido sancionado por ellos, no ha sido repuesta la identidad electoral de mi esposa, entendiendo esto no sólo como que aparezca de nuevo en el padrón, sino que se tramite por fin su credencial. ¿Acaso se le ha invitado a acudir, obviamente a otra oficina, a que le den cauce a su credencialización?
Estamos en espera de la solución de los puntos anteriores más uno: queremos saber a profundidad cuáles son las características técnicas del equipo que toma la fotografía, pues el que se encuentre en una caja blindada al estilo de los equipos de radiación del aereopuerto nos suscita mucha desconfianza. Cuando al escuadrón de marras le inquirimos sobre la cámara recibimos agresiones y amenazas también, y espero que usted se deslinde de estas actitudes facilitándonos esta información que el mismo sentido común califica como necesaria. La ley está de nuestro lado y el IFAI sin duda sería un recurso para informarnos de lo anterior, pero doy la oportunidad de tener la gentileza que la nobleza de su cargo implica al acceder voluntariamente a informar a la opinión pública sobre los detalles del equipo electrónico con el que están fichando a los mexicanos.
Quiero recalcar un punto para que no quede la menor duda al respecto. Si usted le pregunta a rajatabla al responsable de la estación del IFE a la que acudimos lo siguiente, su respuesta deberá ser afirmativa a menos que quiera incurrir en falsía, para lo cual estamos pertrechados de nuestros testimonios:
“¿Le condicionó a la ciudadana la credencial de elector a que se retirara el velo islámico con el que acudió a tomarse la foto?”
Sale sobrando que después de mi advertencia de proceder legalmente en su contra accediera, pues su aquiescencia se dio, no por principio, sino por la coacción argumental de imponerle todo el peso de la ley si persistía en sus faltas. Fundamentalmente este hombre desconoce los derechos de las minorías religiosas y pone escollos violentos a su realización por lo que no está capacitado para ejercer la autoridad que le ha sido conferida. Y no va solo: su equipo se encuentra incluso en peores circunstancias morales, legales y verbales que él.
Como grupo religioso con características y necesidades muy definidas para el pleno ejercer de nuestra religión, le pedimos en nuestro nombre y en el de todos los grupos religiosos, espirituales, indígenas y étnicos que gire los oficios nacionales correspondientes a la aclaración de estos requerimientos. No somos los musulmanes los únicos en utilizar el velo, pues el mismo forma parte consustancial de los seguidores de la tradición judía, la cristiana, la huichola o wizrrarika, etcétera. Que algún otro funcionario o funcionaria tenga la ocurrencia de hacer lo mismo en algún rincón del país es una afrenta que no debe tener la oportunidad de repetirse de ninguna forma. En un período previo a las elecciones más importantes de la historia del país es importante atender la tónica multifacética de los mexicanos y sus necesidades especiales como grupos mayoritarios o minoritarios que la ley debe proteger de facto, y es en este tenor que ejerzo el reclamo que le expongo. La elección que se avecina se encuentra amenazada por el descrédito que de por sí tiene el sistema electoral vigente y no es justo endilgarle más dificultades a un proceso de por sí tan criticado. Como usted mismo está viendo en las noticias, en la Cámara están por aprobar un paquete legal que ofrece todavía mayores ventajas y oportunidades a los prosélitos de cualquier religión, y nosotros lo festejamos profundamente. Nada tiene por qué empañar la ley que está por promulgarse.
Confío en su buena voluntad Doctor Valdés. Y esperamos una respuesta de la calidad del interlocutor al que acudimos en esta forma, por correo electrónico. Así a las palabras no se las lleva el viento. Agradezco su atención. Que Dios le bendiga y le dé la luz suficiente de guiar el barco electoral a su justicia. Que gane el mejor.
Iván Ardila (yahya `atâ´Alláh `askari) y Zoraya Acevedo (Maryam Munira)
Meshíhco-Tenochtítlan, 31 de enero del 2012 - 8 Rabi´l, 1433 DH.
Palabras Clave - کلمه کلیدی - الكلمة – Keywords:
التمييز الديني,
religious discrimination,
discriminación religiosa,
تبعیض .
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La il_laha il_lal_lah
Muhammadan rasul_lul_lah
No hay dioses sino Dios
Muhammad es su mensajero.
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